martes, 4 de noviembre de 2014

Asesinando a mi otro yo


Dirigiendo mi embarcación, descubriendo planicies. Escribiendo desde mi fuga, desde mi huida en el que un ser repleto de humo verde apareció para matar a un demonio, demonio que por mucho tiempo fue mi aliado, pero como todo ser negativo al final nos termina desgarrando el alma.

Ha llegado Sagen; Sagen llego para enfrentarse; Sagen llegó para liberarme. Se afirma que es más díficil sacar un elemento que introducirlo, pero el no se negó a tal tarea y arranco a Ahmed del otro.

Duermo todas las noches disfrutando de placer, del placer de la oscuridad que me consume lentamente y no opongo resistencia a ello, porque la oscuridad es su alimento.

El faro sigue teniendo de por nombre aznarepse.

Aznarepse, aznarepse, aznarepse. Duerme.